Sobran mis palabras.
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Pablo
ESTADÍSTICAMENTE, HOY ALCANZAREMOS LOS 7.000 MILLONES DE PERSONAS EN EL PLANETA TIERRA
Todos los medios de comunicación de masas lo plasman como un reto. Yo no puedo creer sino que es una locura. El viernes leí en el diario adn que "los expertos dicen que hay espacio suficiente". Eso no es verdad.
A ver, hay espacio para alojarlos, evidentemente, porque por ejemplo si toda la superficie "sólida" del planeta estuviese edificada, con bloques de pisos, habría sitio para muchísimos millones de personas. Pero la literatura científica nos recuerda que tenemos que considerar la huella ecológica.
Esto es, cada persona necesitamos en el planeta, no solo el espacio que ocupa nuestro piso sino también el que ocupan
los campos para cultivar nuestros alimentos,
los bosques para conseguir nuestra madera,
las canteras para extraer nuestras piedras, minerales y metales,
los mares para pescar nuestros pescados y
los espacios naturales para absorber nuestros residuos (de esto saldría otro artículo en un pispás, hoy no nos vamos a detener)
Esto me lo explicaron a mí en su momento de manera mucho más sencilla. Si cada año podemos producir en todo el planeta 10 sacos de patatas, y cada uno necesitamos medio saco al año... si somos solamente 20 la cosa va bien, pero si el número de personas crece, al cabo de no mucho tiempo no habrá comida para todxs.
Por ejemplo, el pasado 19 de abril España entró en déficit ecológico. En apenas cinco meses habíamos gastado más superficie en cultivos, pastos, bosques, pesca, viviendas e infraestructuras que la que el territorio es capaz de regenerar en un año. Roto el equilibrio de nunca consumir por encima de la capacidad natural de recuperación, desde entonces vivimos de prestado. De los ahorros de otros, especialmente de los países pobres, a quienes esquilmamos para abastecer nuestro hambriento mercado al tradicional grito de “quien venga detrás que arree”. Mientras, esto.
Desde mi opinión personal, haría ver a la gente, SIN prohibiciones ni catastrofismos, que es una demencia tener familia numerosa. Si queréis ir más allá en este tema, en una búsqueda en Internet veréis que ya hay varios movimientos que abogan a título individual por la disminución demográfica voluntaria: por no tener hijos :O
Y es que, así las cosas, aunque me duele decirlo, somos el mayor cáncer del planeta.
Hay un motivo por el que las criaturas solamente crecen en la naturaleza hasta alcanzar cierto tamaño, igual que su número. ¿Por qué piensa la mayoría de los demógrafos y políticos que la población mundial puede crecer indefinidamente?
Vale, al final me he puesto catastrofista, será que es lunes. Os pongo un vídeo para que sonriáis :-)
A ver, hay espacio para alojarlos, evidentemente, porque por ejemplo si toda la superficie "sólida" del planeta estuviese edificada, con bloques de pisos, habría sitio para muchísimos millones de personas. Pero la literatura científica nos recuerda que tenemos que considerar la huella ecológica.
Esto es, cada persona necesitamos en el planeta, no solo el espacio que ocupa nuestro piso sino también el que ocupan
los campos para cultivar nuestros alimentos,
los bosques para conseguir nuestra madera,
las canteras para extraer nuestras piedras, minerales y metales,
los mares para pescar nuestros pescados y
los espacios naturales para absorber nuestros residuos (de esto saldría otro artículo en un pispás, hoy no nos vamos a detener)
Esto me lo explicaron a mí en su momento de manera mucho más sencilla. Si cada año podemos producir en todo el planeta 10 sacos de patatas, y cada uno necesitamos medio saco al año... si somos solamente 20 la cosa va bien, pero si el número de personas crece, al cabo de no mucho tiempo no habrá comida para todxs.
Por ejemplo, el pasado 19 de abril España entró en déficit ecológico. En apenas cinco meses habíamos gastado más superficie en cultivos, pastos, bosques, pesca, viviendas e infraestructuras que la que el territorio es capaz de regenerar en un año. Roto el equilibrio de nunca consumir por encima de la capacidad natural de recuperación, desde entonces vivimos de prestado. De los ahorros de otros, especialmente de los países pobres, a quienes esquilmamos para abastecer nuestro hambriento mercado al tradicional grito de “quien venga detrás que arree”. Mientras, esto.
Desde mi opinión personal, haría ver a la gente, SIN prohibiciones ni catastrofismos, que es una demencia tener familia numerosa. Si queréis ir más allá en este tema, en una búsqueda en Internet veréis que ya hay varios movimientos que abogan a título individual por la disminución demográfica voluntaria: por no tener hijos :O
Y es que, así las cosas, aunque me duele decirlo, somos el mayor cáncer del planeta.
Hay un motivo por el que las criaturas solamente crecen en la naturaleza hasta alcanzar cierto tamaño, igual que su número. ¿Por qué piensa la mayoría de los demógrafos y políticos que la población mundial puede crecer indefinidamente?
Vale, al final me he puesto catastrofista, será que es lunes. Os pongo un vídeo para que sonriáis :-)
Pablo
Hoy hace una semana que publicamos este artículo sobre el desastre en que se tornó una conferencia que prometía ser uno de los acontecimientos más importantes en esta materia: un debate Serge Latouche ↔ Félix Rodrigo Mora ↔ asistentes
Cuando escribí el artículo lo hice porque no había encontrado en Internet ni una de las muchas fotos que se tiraron esa tarde, ni una crónica, ni nada por el estilo. Hoy, gracias al espíritu colaborativo de Internet, os podemos ampliar la información:
Por un lado, un comentario de Úrsula en el artículo anterior nos avisaba de que ya estaba subido este vídeo del evento:
Serge Latouche y Félix Rodrigo Mora en el Ateneo de Madrid.
(Que por cierto, al final de vídeo en el turno de preguntas interviene en torno a 1:05 uno de nuestro grupete, Moisés ;D)
Y por otro, al leer nuestro artículo, entre los varios correos que nos llegaron a blog.quercus@gmail.com estaba uno del propio Rodrigo Mora, que reflejamos aquí:
...en el que tuvo la amabilidad de enviarnos ese texto que se repartió en el amago de conferencia y del que efectivamente no hubo copias suficientes:
REVOLUCIÓN INTEGRAL O DECRECIMIENTO
Nada más.
Esperamos -como la autora del vídeo- que este evento se pueda repetir pronto.
Muchas gracias a todxs.
Cuando escribí el artículo lo hice porque no había encontrado en Internet ni una de las muchas fotos que se tiraron esa tarde, ni una crónica, ni nada por el estilo. Hoy, gracias al espíritu colaborativo de Internet, os podemos ampliar la información:
Por un lado, un comentario de Úrsula en el artículo anterior nos avisaba de que ya estaba subido este vídeo del evento:
Serge Latouche y Félix Rodrigo Mora en el Ateneo de Madrid.
(Que por cierto, al final de vídeo en el turno de preguntas interviene en torno a 1:05 uno de nuestro grupete, Moisés ;D)
Y por otro, al leer nuestro artículo, entre los varios correos que nos llegaron a blog.quercus@gmail.com estaba uno del propio Rodrigo Mora, que reflejamos aquí:
Amigas y amigos
Enterado de que no os llegó ninguno de las 100 copias de mi posición
ante el decrecimiento y Latouche que se distribuyeron en el Ateneo, os
la envío ahora.
El texto se publicará como pequeño libro.
Yo también lamento que no se pudiera entrar a fondo en el debate, pues
el decrecimiento necesita una revisión crítica general, que pensaba
hacer la tarde del pasado jueves en el Ateneo, con Latouche delante.
Con afecto
Félix
...en el que tuvo la amabilidad de enviarnos ese texto que se repartió en el amago de conferencia y del que efectivamente no hubo copias suficientes:
REVOLUCIÓN INTEGRAL O DECRECIMIENTO
Nada más.
Esperamos -como la autora del vídeo- que este evento se pueda repetir pronto.
Muchas gracias a todxs.
Pablo
Dedico este post a mi amigo Víctor, que da vidilla a este blog con sus aportaciones. Y es que estoy de acuerdo, Víctor, tienes razón: veneno puro.
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